11 de mayo de 2019

Feria Internacional del Libro en Costa Rica 2019

¡Ayer arrancó la Feria Internacional del Libro en Costa Rica, edición 2019! Este año no hay país invitado, pero en su lugar está el magno evento Centroamérica Cuenta con ya una tradición respetable en el ámbito de la literatura regional e internacional.

Señora del tiempo, por otra parte, estará en el puesto de Uruk Editores y en el de la Librería Internacional, como es usual. Igualmente, mis relatos de ciencia ficción publicados  en las antologías de la EUNED estarán en su stand, y la nueva colección de la ECR Protocolo Roslin y otros relatos de ciencia ficción, en el stand de la ECR. ¡No se lo pierdan!


11 de marzo de 2019

Entrevista en Canal 15 UCR




¡Cuán agradable resulta poder hablar de lo que a uno le apasiona con alguien que sabe hacerte las preguntas precisas! Eso me ocurrió el pasado 18 de febrero, cuando el periodista Ronald Díaz me entrevistó para los programas especiales del Canal 15 (UCR), entrevista que salió al aire la semana pasada y fue publicada hoy en YouTube, en el canal del Canal. Fue una entrevista muy cálida, fácil, en la que él me hacía algunas observaciones y preguntas precisas y yo podía responder a mi ritmo.

Hablamos sobre la ciencia ficción y mi relación con ella, partiendo del hecho que me he dedicado a su escritura desde hace muchos años. También hablamos un poco del género fantástico en general, un tema inevitable cuando se trata de la ciencia ficción y de mí misma como narradora. Luego derivamos hacia una interesante reflexión sobre los comics de superhéroes y de cómo podríamos considerarlos: si pertenecientes al género de CF o a otros, además de su público objetivo, que pasó de ser el sector adolescente, mayoritariamente masculino, de hace muchos años, al vasto público de la actualidad, en el cual encontramos muchos adultos en un gran rango de edades y procedencias.

Luego del tema de los superhéroes, también comentamos un poco sobre mis novelas (Una sombra en el hielo, Señora del tiempo, Estrella Oscura y Crónica de un viaje: Magia) y uno de mis relatos, el más reciente, que se encuentra en una antología de varios autores (Protocolo Roslin, ECR, 2019). Y finalizamos con un comentario sobre el proyecto más reciente en el que estoy participando de forma muy activa, el canal El Grimorio, que se emite en YouTube.

Una oportunidad estupenda para comentar sobre mi actualidad y, de alguna forma, sobre mi historia.

3 de marzo de 2019

Antes y ahora: una reflexión sobre la escritura y el mundo de las publicaciones



Recuerdo cuando decidí escribir novelas, allá en los dorados tiempos de mi infancia. Tenía como 10 años cuando pasé de dibujar “comics” y escribir diálogos en viñetas, a describir solo con palabras y organizar las conversaciones entre los personajes por medio de guiones y espacios. Pensaba que era muy fácil. Solo tenía que imitar el modelo de mis novelas favoritas y rellenar con mis propios contenidos dicho esquema. Y dado que mi afición por las novelas de Enid Blyton (pese a su misoginia) me marcaba entonces, mis primeras novelas trataron sobre un hipotético internado ubicado en Inglaterra (cómo no) y sobre una protagonista muy inteligente llamada (ejem) Laura. ¿El título de la serie? (porque, por supuesto, ¡tenía que ser una serie!): Colegiales. Nada original, lo sé, pero a mí me parecía el non plus ultra de lo fino.

Luego, mi interés por lo fantástico comenzó a dominar mis lecturas y, por ende, mis aficiones escriturales. Demás está decir que la serie Colegiales vio la luz en dos tomos y nunca más prosiguió. Se me hacía lento y aburrido y preferí inclinarme por historias fantásticas. Fue así como comencé El Cristal Azul, larga historia sobre un mundo imaginario donde una protagonista, que vivía disfrazada de hombre (por muchas y extrañas razones) debía recuperar una valiosa joya por el bien de su pueblo. Escribí en muchos cuadernos (¡escribía en cuadernos y más cuadernos!) y nunca la terminé. Luego, la perdí, tristemente. Sin embargo, queda en mi corazón.

En todo ese tiempo, jamás me planteé enviar mi material a publicar. Ni por asomo se me ocurrió que yo pudiera ser escritora profesional. Mi vida se enfocaba en el colegio, mis aficiones adolescentes y mi escritura-terapia, que era lo que más calmaba mi corazón y me producía felicidad. Y cuando mi interés varió un poco de la fantasía hacia la ciencia ficción (influida por mis lecturas de Isaac Asimov y otros autores de la Edad de Oro), tampoco me interesó el tema editorial. Así, cuando llegué a los 19 o 20 años y escribí una novela corta llamada Una sombra en el hielo, ésta quedó engavetada. No podía concebir que yo, esta muchacha que estudiaba Derecho y llevaba materias de Filología Española, pudiera llevar un libro a las estanterías de una librería.

Hasta que llegó un concurso: el Premio Joven Creación de la Editorial Costa Rica. Y a mi esposo (ya estaba casada para cuando cumplí los 24 años) se le ocurrió que podía enviar Una sombra en el hielo a concursar. Lo hice. Y ganó. Y creí, honestamente creí, que comenzaba mi vida de escritora de verdad.

¡Qué de ilusiones se forja una con la idea de una publicación, de un tiraje, de una ronda de promoción, de entrevistas en la televisión! ¡Cuán poco me faltaba, según mi escaso entendimiento, para llenar una vitrina con mis libros! La ilusión hecha Laura. Y luego… el desencanto. El libro fue publicado, se vendió en librerías, pasó, se fue… Y yo volví a mis rutinas, sin ninguna idea de cómo despegar de mi pequeño mundo.

No creo que los escritores de hoy, los que ya se han topado de frente con la locura de Internet, con las publicaciones de Amazon, con las plataformas digitales, con las redes sociales y todo este mundo demencial en el que nos vemos envueltos, se hayan puesto a pensar en lo difícil que era antes poder publicar y darse a notar si no estabas acompañado de una agencia o una editorial dinámica. Muchos se quejan de que ya no se puede uno encerrar a escribir y dejar el marketing a la editorial, que hay que salir a las plataformas digitales y anunciar uno mismo lo que escribe: no son conscientes, me parece, de que nunca pudo uno hacer eso y esperar a que el mundo se enterase de tu existencia. Nunca. Una sombra en el hielo fue publicada por una editorial grande de mi país y tuvo la promoción usual de aquel entonces. Pero nada más ocurrió, porque nada más podía hacer yo si no tenía la guía de alguien como un agente literario o el poder económico de la prensa. ¿Y qué sabía yo al respecto? Nada. Ahora tampoco se trata de que sepa mucho, pero las opciones que se abren ante uno son mucho más amplias, más variadas y más numerosas. Hay opciones. ¿No se trata entonces de aprovecharlas?

Sin embargo, durante unos once años, entre Una sombra en el hielo y “El precio de la eternidad”, no hice nada al respecto. Solo escribía en mis ratos libres, solo para mí, tal como lo hacía en mis tiempos juveniles, sin prospectos de terminar ninguna de las novelas o cuentos que habré comenzado en esa época. Pero después de “El precio de la eternidad”, mi actitud cambió, porque me di cuenta de que el mundo había cambiado.
Así llegaron muchos de mis relatos, como "Por siempre otro" y "Sueño profundo", que aparecieron en Internet; y luego aquellos que compartieron espacio en publicaciones de otros autores (¡es toda una experiencia compartir antología con otros como uno!), como "Flor del crepúsculo", "Objeto no Identificado" o (el más reciente) "Asistencia doméstica". Escribir relatos ha representado un ejercicio inestimable que me ha mantenido en contacto con mi lado más profesional de la escritura y, a la vez, con la posibilidad de la publicación.
Pero también llegaron las novelas. Tras casi 20 años de haber publicado Una sombra en el hielo, vino Señora del tiempo, que pudo, ¡para mi alegría!, llenar las vitrinas de una librería. ¡Las vitrinas! El sueño dorado de mi infancia vuelto realidad, una realidad que no llegó porque me quedé sentada esperando que otros se hicieran cargo de anunciar la aparición de la novela. Y lo mismo me está sucediendo ahora, cuando Estrella Oscura y Crónica de un Viaje: Magia apenas han iniciado su larga travesía en Amazon...



No todos tenemos la posibilidad de mantener grandes campañas de promoción ni de contar con agentes literarios. De hecho, esos son los menos. Pero sí podemos acceder a este mundo interconectado y proseguir el sueño de escribir y publicar aquello que inunda nuestro corazón, con la posibilidad real de llegar a muchos, más allá de nuestras fronteras, que querrán compartir ese sueño con nosotros. =)

1 de marzo de 2019

Preguntas

Voy a apartarme de los temas usuales que trato en este blog para externar mi inquietud sobre un tema que ha estado en la palestra en días recientes. (Esta es una copia del mismo texto que he subido en mi página de FB):


Viendo que el tema está en la prensa nacional y en numerosos memes y comentarios en redes sociales, no puedo evitar preguntarme lo siguiente:

1. Si la vacunación es tan eficaz para protegerme de una enfermedad contagiosa como el sarampión, ¿por qué hay tanto temor de que una familia extranjera haya traído “de vuelta” tal enfermedad al país? ¿No se supone que una vez vacunada, ya no debo temer del ataque implacable de los agentes patógenos que la producen, porque ya estoy “protegida”? ¿O significa entonces que no basta con que yo solita me vacune, sino que debe estar todo mi entorno vacunado? O sea, ¿van a decirme que de nada sirve que más del 90% de la población tica esté vacunada contra el sarampión si una sola familia de tres personas puede ponerla en jaque? (Por cierto, no he visto que la familia en cuestión haya sufrido ningún problema, salvo el de estar un poco mal y necesitar reposo…).

2. Si la Caja del Seguro Social señala que la incidencia mortal del virus del papiloma humano ha descendido sistemáticamente en el país desde hace años y la misma Caja admite que más del 80% de la población, aunque tenga el virus, lo desecha de forma natural sin problemas de salud, ¿por qué considera “necesario” que se vacune masivamente a la población infantil con una vacuna carísima y tan cuestionada como la que ofrece Merck? ¿Por qué los que acusan a los padres que no quieren vacunar a sus hijos de delincuentes e irresponsables no hacen mención de la polémica desatada por la administración de una vacuna cuya eficacia aún no se ha demostrado? Hay que recordar que el cáncer de cérvix no se desarrolla, cuando lo hace (que es raro), hasta después de 15 a 20 años (o más), mientras que la vacuna fue probada clínicamente durante solo 5 años, sin que hubiera replicabilidad independiente por parte de laboratorios ajenos a la farmacéutica. Además, los casos documentados de niñas y mujeres con graves trastornos luego de la administración de la vacuna tampoco son mencionados: el riesgo existe, pero no se informa de ello.

3. ¿Realmente sabemos qué contiene una vacuna? En la escuela, nos enseñaban que las vacunas eran los microbios debilitados (o muertos) que funcionaban como aliciente para que el sistema inmunológico estuviera preparado para cuando aparecieran los “verdaderos”, pero ¿solo eso contienen? ¿Alguna vez se preguntan qué efectos reales tienen en nuestro organismo el mercurio, el aluminio, los formaldehídos y todas las sustancias químicas adicionales que se incluyen en una vacuna? Por ejemplo, la vacuna del papiloma humano contiene el polisorbato 80. ¿Sabemos realmente qué efecto tiene tal sustancia en el cuerpito de una niña de 10 años? ¿O aun de una mujer hecha y derecha?

4. Si acaso he visto un solo estudio, UNO solo, que se hizo en Estados Unidos, en el que se comparaba el estado de salud de 200 y pico de niños no vacunados contra 400 y pico de niños vacunados. El resultado fue impresionante: los niños no vacunados se encontraban en mejores condiciones de salud que los vacunados y aun estos últimos tenían más posibilidades de desarrollar afecciones crónicas y males como la obesidad y la diabetes que los otros. ¿Sabemos de estudios independientes de las farmacéuticas que demuestren que las vacunas son realmente eficaces para proteger la salud de la población? ¿Cómo sabemos que no fueron otros factores ambientales, como una mejora en los sistemas de higiene pública y mejor alimentación, los que permitieron que la gente del siglo XX para acá fuese más saludable y longeva? Y sin embargo, me pregunto: ¿de dónde viene tal incidencia de males mentales, de problemas cognitivos, de enfermedades crónicas y alergias, jamás vista antes en la generación de nuestros abuelos y bisabuelos? ¿Por qué, si somos más longevos, hay tanto mal crónico en la gente?

5. Si la ciencia tiene como pilar fundamental la posibilidad de cuestionarnos sobre el mundo, de poner en duda lo que nos afirman sin pruebas, ¿por qué se insiste en callar brutalmente a todo aquel que se “atreve” a alzar la voz contra la administración de las vacunas? ¿Por qué si alguien habla acerca de los peligros de la vacunación, se le trata de tonto, ignorante, irresponsable y un largo etcétera? ¿No estamos ante un dogma: que la vacunación es incuestionable?

Si alguien puede responder mis preguntas de forma convincente y bien argumentada, sin insultos, sin suposiciones ni prejuicios, quiero escuchar sus respuestas.

Nota: Imagen de whitesession en Pixabay

7 de febrero de 2019

Mi relato "Asistencia doméstica" sale a la luz

¡Estoy de plácemes! Uno de mis relatos de ciencia ficción más recientes, "Asistencia doméstica", acaba de ver la luz, en la antología de varios autores titulada Protocolo Roslin y otros relatos de ciencia ficción (ECR). Ya está en librerías (en Costa Rica) y contiene, además de mi relato, otros siete relatos de autores costarricenses estupendos, como Laura Fuentes, Iván Molina, Daniel Garro, Anacristina Rossi, Uriel Quesada, Carla Pravisani y Rafael Ángel Herra.

Los títulos de los cuentos incluidos, ocho en total, son: "El enhebrador dimensional" (Laura Fuentes), "Protocolo Roslin" (Daniel Garro), "El guardián del museo" (Rafael Ángel Herra), "Marx de los Sargazos" (Iván Molina), "AB12345678910" (Carla Pravisani), "Sutil es el verdugo" (Uriel Quesada), "Asistencia doméstica" (mío) y "La esperada" (Anacristina Rossi). Así, como pueden ver, la variedad es grande y promete muchos ratos de refrescante lectura de calidad. =)

14 de enero de 2019

Editar, corregir y volver a editar...

En estos días, me he dado a la tarea de editar una de las novelas que están en preparación para ser publicadas este semestre. No es faena sencilla. Estás frente a un texto ya terminado, con sus rasgos y defectos desplegados frente a tus ojos y necesitas darle una forma final que sea satisfactoria para tu arte. Al mismo tiempo, debes considerar aspectos puramente prosaicos, como el número de palabras y el tamaño del texto al final, porque a la hora de publicar, no se trata de tirar cualquier armatoste que resulte, sino de una obra bien integrada, bien cohesionada, que valga la pena cada minuto de lectura.

A veces me he preguntado si no será más fácil la primera parte, la creación. Y luego me doy cuenta de que en el proceso de edición, el aporte creativo es esencial. No se trata solo de corregir una coma mal puesta o de aliviar la reiteración de adjetivos similares (que también), sino incluso de rearmar escenas completas, ajustar capítulos porque no encajan en la historia o en el comportamiento esperable de alguno de los personajes. Se trata de seguir creando y, al mismo tiempo, de estar atento a los detalles formales que pueden convertir la novela en una estupenda aventura o en un fracaso sonado.

¿No es verdad que, de todas formas, eso ha de hacer uno con cada proyecto de su vida? Si es de plantearse preparar una cena especial u organizar una fiesta para un amigo, ¿no hay que aplicar la inventiva, repasar los resultados, afinar los detalles, asegurarse de que todo lo que se imaginó está bien orquestado, que no falta nada para el gran momento? Pues lo mismo siento cuando me enfrento a esta etapa editora. Un párrafo, un capítulo, incluso un personaje, que en su momento me pareció genial, que estaba ¡tan bien logrado!, de pronto... desastre: no encaja.

Y eso sin contar la rebeldía de la historia.

Hace unos días, en el grupo de Facebook de El escritor emprendedor, uno de los escritores comentaba que tenía problemas con sus personajes porque de pronto parecían querer hacer o decir cosas que no calzaban con su plan original de la novela. Los otros le dijeron que era una buena señal, pues es sabido que los personajes deben sentirse reales, deben ser personas, para poder captar la atención del lector y llevarlo al interior del mundo novelado, pero otros le advirtieron que tuviera cuidado, pues aquello podía ser la señal de que no había planeado bien la historia.

Yo me pregunté: ¿y si simplemente es que el propio escritor cambió y lo que le parecía adecuado, ya no se lo parece? ¿Que lo había pensado como lógico, como sorprendente, como sensato, de pronto le ha parecido fuera de lugar?

A mí me ocurre con la edición. He llegado a cambiar escenas completas, a eliminar personajes completos, a variar el tono con que se dirigen entre sí. No soy la misma ahora que cuando los escribí por primera vez: muchas ideas nuevas afloraron en mí, quizá por mis nuevas lecturas, mis nuevos conocimientos o por mis nuevas experiencias. Quizá porque sí. El caso es que en momentos en que reviso, en que miro mi propia novela con ojos de lectora y no de escritora, me doy cuenta de que el proceso es aún más retorcido que cuando la inventé por primera vez y que puede ser inmensamente agotador.

Pero también, ¿por qué no?, desafiante.

Un proceso de nunca acabar. Y, sin embargo, con fecha de expiración, porque si uno continúa y continúa corrigiendo y editando, ¡jamás terminaría! 

12 de enero de 2019

Al día con El Grimorio...

Esta semana en El Grimorio tratamos la serie del poder de las palabras y la abordamos desde distintos puntos de vista. El resultado son tres programas que abarcan desde el poder de las palabras sobre uno mismo y cómo actúa hasta el poder de las palabras en la salud y actuando en la vida interpersonal y social.

El primero se llama: El poder de las palabras es real




El segundo se llama: ¿Cuidas las palabras que te dices?






Y el tercero se llama: ¿Te controlan con las palabras?




¡No se los pierdan!

3 de enero de 2019

Nuevo año, nuevos rumbos


El 2019 arrancó ya. Claro que es solo un hito simbólico, una marca que nos hemos puesto los seres humanos para arreglar nuestras vidas de acuerdo con una clase de control que nos tranquiliza. Porque, sí, a los seres humanos nos hace falta sentir que controlamos alguna parte, aunque sea pequeña, de nuestras vidas. Y un calendario ha sido un invento genial para darnos esa sensación.

En fin, que el 2019 arrancó ya. Con él llegan nuevos proyectos y planes que emprendo con ilusión y entusiasmo. Uno de ellos, mi canal El Grimorio, es novedoso para mí desde varios puntos de vista: porque es la primera vez que sostengo un canal de manera continua y porque me permite abordar públicamente temas que han sido de mi interés durante mucho, mucho tiempo, a los que he dedicado lecturas y estudio por diversas circunstancias (incluyendo la documentación para mis novelas y relatos) y que ahora se convierten en el foco principal.

Otro paso importante es el lanzamiento de mi página oficial de Facebook Laura Quijano Vincenzi como escritora, la cual tiene el mismo nombre que mi página personal, pero que se enfoca en mis actividades de escritura y contenidos. Ahí actualizaré las últimas noticias relativas al canal, a mis publicaciones y a los eventos en los que participe relacionados con ellos. Los invito a visitarle y darle "Me gusta" para mantenerse al tanto de mis actividades.

Lauraquijano.com sigue siendo mi sitio base, el lugar donde convergen mis actividades generales y donde se puede acceder a información relativa al canal, a mis novelas y publicaciones, así como también donde se pueden leer relatos todavía disponibles en línea.

¿Qué más se perfila en el camino? ¡Escritura! Hay en ciernes una novela en fase de edición: la segunda parte de la trilogía de ciencia ficción y fantasía Crónica de un viaje, titulada Visiones, que espero publicar en la plataforma Amazon durante el primer trimestre del año. La primera entrega, Magia, fue publicada el 31 de agosto de 2018, como les conté aquí.

Al mismo tiempo, aguarda próxima publicación un relato de ciencia ficción que escribí hace un año y que compartirá espacio con historias de otros siete autores en una antología que pronto verá la luz y de la que les contaré muy pronto. También tengo lista otra novela que apenas iniciará su tránsito por las editoriales. No les cuento todavía detalles sobre ella, salvo que es una historia de ciencia ficción (aunque algunos podrían catalogarla como de fantasía) que no depende de ninguna serie ni otras historias previas. De seguro muy pronto les diré de qué se trata.;)

El año se presenta como promisorio y lleno de nuevas experiencias en mi mundo como escritora, y espero que sigan acompañándome por este camino tan interesante y a veces sorpresivo que he seguido a lo largo de estos años. =)

1 de enero de 2019

¡Feliz año 2019!

¡Mis mejores deseos para el año que hoy arranca! No olviden que en El Grimorio nos mantenemos actualizados con nuevos programas ;)
El 30 de diciembre y hoy hemos subido un programa en dos partes dedicados a los propósitos de Año Nuevo: ¿por qué no funcionan y cómo hacerlos realidad? ¡No olviden mirarlos y compartirlos!

Este es el primero:


Y este es el segundo: