17 de julio de 2010

Apuntes

Hacía tiempo que no pasaba tantos trabajos para completar dos historias de no más de 5 mil palabras cada una. ¡Cómo si fuese tan difícil, podrían decir! Pues lo es. Bueno, alguna vez mencioné el hecho de que construir una historia, de cualquier extensión, siempre es un trabajo intenso -a menos que quieras hacer una bazofia, claro está-, pero que el relato en particular puede ser especialmente complicado por su breve extensión, por la necesidad de acortar el número de personajes, por la imperiosa precisión que debe reinar en la narración de los eventos, todos los cuales deben ser significativos para una única trama principal, y por la imposibilidad de dejar para más adelante la solución de cabos sueltos, pues no hay un "más adelante".

Y es un hecho. Las tribulaciones que he pasado han sido mentalmente agobiadoras. Con sólo dos relatos. Pero... ¡ya los terminé! Ahora viene la otra parte difícil: revisarlos, sin embargo, de alguna manera me siento satisfecha por haber llevado a puerto mis difíciles bajeles y por saber que ahora es cuestión de ajustes y poda.

¿Para qué tanto dramatismo? Pues porque fueron historias que prometí escribir para julio de este año. Sí, para ahora. Verán, fui invitada a participar en dos antologías de próxima (posible) publicación en mi país y quería (¡lógico!) hacer un aporte significativo. Es decir, escribir dos historias nuevas y agradables que también fueran aceptables para los lectores editoriales. Ambos relatos debían ser encuadrados en la ciencia ficción y no debían ser menores a las 2500 palabras en ambos casos ni mayores a 5000 en uno de ellos (el otro era más laxo en cuanto a la extensión máxima). Con un poco aquí y allá, quedé con uno relato de unas 34oo palabras para una antología y con otro relato de unas 4800 palabras para la otra. Es preliminar, pues como antes dije, aún falta el proceso de revisión, que puede agregar o suprimir algunas palabras, pero creo que quedarán más o menos así en general. Y finalmente **suspiro** de alivio.

Aparte de estos deberes literarios casi autoimpuestos, he estado trabajando en la tercera parte de A Través del Portal, la cual sufrirá un serio retraso por el momento, y también en la revisión de otra novela que desearía tener lista para finales de este año. No puedo comentar nada más al respecto por el momento, pero me siento emocionada con regresar a las novelas. Me gustan las novelas, siempre ha sido así, tanto en el rol de lectora como en el de escritora y ahora tengo la oportunidad, otra vez, de dedicarme a ello en serio. Bueno, en lo que de "serio" me permite la vida diaria y el trabajo regular, claro está.

La decisión de volver con la novela implicará una consecuencia directa sobre mi actividad literaria: por un tiempo no volveré a escribir relatos. ¡No podría! Escribir un relato no es cosa de un momentito y ya. Es un trabajo serio, envolvente. Y no podría entonces dedicar mis esfuerzos (que no cuentan con mucho tiempo libre) a la novela, la cual, por supuesto, no saldría nunca. Así las cosas, me despido de los certámenes por lo que resta del año. De hecho, no he participado en ningún certamen de relato este año y con semejante panorama, no lo haré en lo que queda de él. Será un año interesante, sin concursos.

No significa que no se verán relatos míos por ahí, ¿eh? Ya hay tres relatos "perversionados" de mi cosecha que he entregado al proyecto antológico (Per)Versiones Literarias, el cual va viento en popa. Finalmente hemos obtenido el ISBN del primer tomo (Cuentos Populares) y éste se encuentra en producción en este momento -al menos para aquellos que lo adquieran directamente en algunas librerías físicas o por medio de librerías virtuales como Cyberdark (para españoles)-. Pronto también estará disponible en Bubok (ya les avisaré) y más adelante en Lulu también. La opción de Lulu será la más recomendable para quienes vivimos en el continente americano, pues los gastos de envío serán razonables y podremos disfrutar de un buen rato de lectura con esta antología tan peculiar. Siempre estará disponible, por supuesto, la opción de descarga de pdf para quienes prefieran leer el libro en su PC o en algún lector electrónico. Luego, quizá a finales de este año, saldrá el segundo tomo (PerVersiones: Historia), y el tercero (Monstruos de la Literatura) será accesible a principios del próximo año.

Así están las cosas. Mientras esto sucede en los intrincados caminos de mi computadora, intento seguir con la buena costumbre de leer algún libro y también aprovecho algunos gustos sencillos que puedan presentarse, como comerse un pedazo de pizza mientras veo una película o jugar una partida de Monopoly con mi familia (aunque yo, para variar, vaya perdiendo).

Entrentanto, aquí llueve a cántaros. ¡Menudo "veranillo" estamos teniendo!

5 comentarios:

Begoña dijo...

Pregunta:
¿Al revisar tu texto no te salen como veinte o treinta páginas más?, a mí me sucede y añado relleno, que yo digo, se me ocurren más cosas...y vuelvo a dejarlo para volverlo a revisar tiempo después en que sucede lo mismo.
Si tienes consejos escucho :)
Saludos

Laura dijo...

Hola, Begoña
Pues, como veinte o treinta páginas más, no tanto... pero sí, hace tiempo, cuando aún no participaba en concursos con límite de palabras, tenía la costumbre de revisar añadiéndole cosas al escrito. Luego, con la experiencia de concursos así, me acostumbré a revisar intentando ser más concisa y creo que he logrado afinar mis escritos. También he notado que los libros más "redondos" suelen mantenerse enfocados en temas específicos y no se van por las ramas, así que he procurado sacar de mis novelas toda aquella información que, aunque me encanta, no contribuye a hacerla fluida o comprensible.
Pienso, entonces, que la mejor actitud que uno puede tener es pensar en la historia como una estructura que debe sostenerse por todos los ángulos y cuando la revises, te ocupas de eliminar los sobrantes. :)
¡Buena suerte con tu texto!

Begoña dijo...

Gracias por la respuesta, Laura, últimamente los tenía un poco apartados por no tenerlo nada claro. Esta respuesta me simplifica mucho el trabajo :)

Teobaldo Mercado dijo...

Ah, escribir, ese gran delirio febril que se apodera de nosotros, ¿eh? Pues bien, me alegro de que te mantengas en marcha, colega, es lo que nos hace seguir adelante.

Lamento que te dé tantos inconvenientes el dedicarte a la novela, sin embargo, cada uno asume el proceso creativo de diversa manera. Yo, por ejemplo, estoy escribiendo la continuación de mi space opera (ya van más de cien mil palabras) y al mismo tiempo he “malgastado” unas treinta mil en diversos relatos y una novela corta. (Puse un par en Tierra de Leyendas, por si quieres destriparlos a placer). Para mí es un placer paralelo el trabajar en más de una historia a la vez.

El proceso de corrección siempre es engorroso, pues uno nunca sabe qué les va a gustar a otros o qué no. Es algo azaroso, casi aleatorio, en donde juegan muchos factores que poco o nada tienen que ver con la calidad del texto. Pero es bueno hacerlo, es bueno hacer el esfuerzo y ver qué sucede con ellos.

También prefiero las novelas a los relatos, no me gusta verme encerrado en pocas páginas, siento que estoy desperdiciando una buena idea al hacerla tan corta. Es una cuestión de gustos, claro está, aunque no por ello dejo de escribir algo pequeño de vez en cuando.

Yo me cansé de participar en concursos, lo abandoné hace tiempo y sólo un trío de historias están ahora en manos de un jurado para un certamen menor (que seguramente quedará en nada, como los otros). Me aburrí, prefiero la retroalimentación de los foros y la posibilidad de publicación con una editorial española este año. En todo caso, las ganas de escribir no se me han quitado, por el contrario, son mayores que antes.

Saludos, sigue escribiendo y ten pronta esa tercera entrega de tu grandiosa saga.

Laura dijo...

¡Hola, Teobaldo! ¡Qué bueno tenerte por aquí! Me alegra muchísimo saber que sigues desarrollando tus ideas :)
No tengo inconvenientes con la novela en realidad, pero sí quisiera enfocar mis energías para sacarla bien y entera. Con respecto a los certámenes, pues sí, se han convertido en un lastre. Ahora bien, he participado en antologías con otros autores (lo cual es muy estimulante)que sí han requerido de mi tiempo y atención y en una selección antológica que tiene algo de concurso (en cuanto a que un jurado elige) como es la de Calabazas en el Trastero, a donde envié recientemente un relato. No es exactamente un certamen al uso, sino más bien algo parecido al Visiones de la AEFCFT. No sé si seleccionarán mi relato (lo dudo, pues son cuentos de terror y a mí el terror no me sale tan "fluido" como la fantasía o ela ciencia ficción), pero fue muy enriquecedor. :)
Espero noticias tuyas también :)