16 de diciembre de 2009

Reflexiones entorno al público-objetivo...

Hace unos días me entretuve en un interesante intercambio de razones entre varios escritores, editores, libreros y lectores de ciencia ficción, mayoritariamente británicos, originado en un mensaje cuyo título ostentaba: "¿Por qué la ciencia ficción está muriendo y la fantasía es el futuro?" El autor del mensaje, escritor británico de fantasía, exponía sus razones y a raíz de ellas recibió una larga lista de observaciones, tanto a favor como en contra de sus argumentos (si leen el mensaje, lean también los comentarios ¡son interesantísimos!), de tal manera que aún escribió una segunda entrega: "¿Por qué la ciencia ficción está muriendo?: El mensaje de seguimiento (En el que el autor se defiende)" y hasta una tercera "Después de la partida". (Igual: lean los comentarios, valen la pena).

No creo que la ciencia ficción esté muriendo ni mucho menos. Se ha pronosticado su muerte desde hace medio siglo cuando menos y aún parece rezumar vitalidad y prolongada permanencia, pero no es de eso de lo que pensaba charlar hoy, sino de algo que surgió en la mencionada discusión -intelectual- de arriba. El autor, Marc C. Newton, aducía entre sus razones que "es un hecho demostrado que las mujeres leen más que los hombres", y como se sabe que ellas no leen o no suelen leer ciencia ficción, y se inclinan por la fantasía cuando de géneros fantásticos se trata, es lógico ver cómo la primera se muere. La preocupación estaba entonces en por qué menos hombres están leyendo y si habría una posibilidad de revertir dicho proceso, o cómo podría la ciencia ficción atraer al público femenino.

No creo, y lo dije, que la ciencia ficción esté "muriendo", y menos por culpa de un público femenino ausente. Nunca requirió de ese público, lo que significa que nunca fue un factor, por tanto, que las mujeres leamos o no ciencia ficción no tiene por qué incidir en su desempeño comercial. Sin embargo, me puso a pensar por qué las mujeres, en efecto, leen poca ciencia ficción. ¿Porque la ciencia no es para nosotras? ¿Porque somos un público lector que requiere lecturas "fáciles" -como alguien por ahí se atrevió a sugerir- y la ciencia ficción -la literaria- no es definitivamente una lectura fácil? ¿Porque las historias de ciencia ficción están llenas de máquinas y nosotras preferimos las personas?

Pensar que la ciencia no "es" para las mujeres es un prejuicio misógino muy arraigado, pero erróneo. La ciencia puede ser desarrollada tanto por hombres como por mujeres, y cuando ellas disfrutan de las mismas oportunidades de acceso a la información y al financiamiento, suele haber un número equitativo de científicas con respecto a científicos. ¿En cuáles ciencias se desenvuelven mejor? Lo ignoro, y no creo que sirva mucho un estudio estadístico si no se toma en cuenta factores culturales (como por ejemplo, aquel prejuicio de que la antropología es una ciencia "femenina" mientras que la física es "masculina", lo cual es absurdo, pero puede influir a la hora en que una chica escoja sus estudios científicos).

¿Lectura "fácil"? Un momento, ¿acaso siguen pensando algunos que somos tontas y que necesitamos todo "masticado" para poder ingerirlo? Naturalmente, este argumento es ridículo. Las mujeres, como grupo, no "necesitamos" lecturas fáciles. Otra cosa es que una masa importante de lectores -hombres o mujeres- criados con la TV estén requiriendo en este momento de lecturas "fáciles" y que por ende se les haga difícil digerir las espesas obras de la ciencia ficción que suelen resultar tan desafiantes a nivel intelectual. Ese sí podría ser un factor. Sin embargo, es falso que la fantasía sea una literatura "fácil". Quien me diga que es porque la fantasía está llena de lecturitas masivas sin mucha sustancia es porque ignora que todos los géneros, sin distinción, cuentan entre sus títulos con una larga lista de títulos "fáciles". La fantasía dispone de una amplia variedad de obras, ricas en ideas y en desarrollo estético, que no pueden ser consideradas "fáciles". Sí es admisible que como entrada, es más sencillo adaptarse a la idea de un mago que a la idea de un desarrollo teórico de la física cuántica como base para una historia, no porque la historia del mago carezca de profundidad, sino porque resulta una figura harto conocida en la historia de la literatura (y la cultura) universal, mientras que la física cuántica dispone de un desarrollo histórico muy reciente y reservado a pocos estudiosos, relativamente.

Considerando estos pensamientos, no creo que las mujeres lean más o menos ciencia ficción por esas razones, sino más bien por la última: el tipo de historia a la que se enfrentan. Aquí caemos entorno a un asunto importante para nosotros los escritores, escribamos en el género que escribamos: ¿cuál es nuestro público-meta y cómo se comporta? ¿Estamos conscientes que podemos transgredir los gustos de un público específico o podemos más bien atraer otros públicos por la manera en que desarrollamos nuestras historias? No resulta ser un pensamiento tan banal. Ya no hablemos de ciencia ficción, sino de literatura en general: ¿por qué los hombres leen más de un tipo de historias que de otro? ¿Por qué las mujeres hacen lo mismo? Si ellas son el principal rubro lector y nos interesara atraerlo, ¿qué deberíamos escribir? o mejor: ¿cómo? ¿Deberíamos dedicarnos sólo a ciertos géneros si queremos atraer ciertos públicos?

Descartando el público infantil, ¿qué puedo considerar para mi libro?

Lo continuaré la próxima vez. ;)

2 comentarios:

Guillem López Arnal dijo...

Achacar la crisis de la Sci-Fi a la falta de lectoras femeninas me parece descabellado. Personalmente creo que el ciclo entre ambos géneros es alterno y, si la fantasía se encuentra en mejor momento es porque se comienza a romper viejos moldes y arquetipos mantenidos desde el siglo pasado. Por su parte la Ciencia ficción llegó a un techo conceptual de muy alta calidad literaria que superará algún día.
Muy buena entrada. Enhorabuena.
Un saludo.

Laura dijo...

Eso es verdad. Por otro lado, no deja de ser interesante la pregunta entorno al tipo de lector que atrae o no atrae un género en particular, especialmente si estamos en el borde de romper moldes. ;)