7 de julio de 2009

Lluvia de ideas

Como me encuentro en una especie de impasse, he decidido hacer un alto y preguntarme cuáles serán los objetivos de mis "trabajos" durante este mes y el siguiente. Al principio, y en medio de una creciente ola de pánico, me di cuenta de que no tenía idea de qué podía hacer ahora y de que estaba atravesando una marea de baja productividad que no me llevaría a nada bueno.

Luego me puse en perspectiva y me calmé, para poder repasar mi situación.

Justo hace una semana envié una novela al Premio UPC 2009 de Ciencia Ficción. Dicha obra fue escrita, pensada, revisada, vuelta a revisar en el lapso de unos dos meses. Es una novela corta, pues el concurso establece límites claros, entre las 70 y las 115 páginas aproximadamente, por tanto no desarrollaría una historia que muchos hilos secundarios que me forzaran a estirar la longitud de la novela, sino que me situé en un punto y de allí en adelante conté mi historia. Dicho proceso me tomó tiempo de concentración y creatividad, y creo que por eso me sentí muy a gusto. Pero llegó el final, la revisión, la segunda revisión, el maquetado sencillo y el envío por correo y de pronto me quedé sin propósito existencial.

Durante esta semana, pues, me dediqué a otra novela de largo plazo, cuyo desarrollo paulatino apenas está desenvolviéndose y que sospecho que se prolongará por algún tiempo, y puedo sentirme satisfecha de los avances logrados. Sin embargo, entretanto, necesitaba espolear mi cerebro para mayores niveles de exigencia creativa y vuelvía a encontrarme con una página en blanco.

¿Qué tal... de vuelta a los relatos? Y pensé que no escribía relatos desde hacía unos cuatro meses. Eso es mucho tiempo. ¡Con razón no tenía ideas! Buscando, pues, historias en mi mente que me llevaran de vuelta al teclado, me tropecé con un vacío muy curioso, pues las historias que pensaba sólo tenían relación con el largo proyecto entre manos. ¿Qué tal entonces si recurría a una lluvia de ideas?

Lluvia de ideas, según la Wikipedia, es una técnica de trabajo en grupo para resolver problemas difíciles. En principio, la gente se reúne y comienza a proponer soluciones teóricas. Ninguna es descartada, pues en principio cualquiera podría encerrar la ruta hacia la solución verdadera, así que se van recibiendo conforme se van produciendo. El resultado práctico es que cuantas más ideas se destilen en una reunión, mayor número aparecerá como consecuencia, lo que originará una verdadera "lluvia" o "tormenta". Unas ideas dan paso a otras y éstas otras desencadenan otras más, hasta que se tienen tantas que se llega a la solución de manera admirable.

Me dije que yo necesitaba eso: una lluvia de ideas. El problema es que el trabajo del escritor es básicamente solitario. No puedo sentarme con mi "equipo" a teorizar sobre historias aquí y allá. Pero sí puedo suponer que tengo un "equipo": una canción, una noticia, un programa de televisión sobre el Universo, sobre las costumbres culinarias en Italia o sobre las bodas tradicionales de Indonesia. Cualquier cosa funciona. Luego, está también un repaso a los argumentos de los clásicos. No porque vaya a copiarlos, sino porque sus planteamientos pueden originar en mí más historias. En ese sentido, me hice una visita a una larga lista de clásicos de la ciencia ficción, y me resultó explosiva.

Animada por mis actividades de búsqueda, hoy abrí un archivo en el Word y lo titulé "Ideas para historias". Y comencé a anotar lo que se me ocurría. No es que crea que vaya a escribirlas todas, pero hasta el momento llevo unas cinco o seis totalmente distintas. Si pienso que comencé con una pobre y triste línea y ahora tengo una pila de posibles argumentos, no puedo quejarme de la "lluvia" (creo que hasta el momento ha sido un importante aguacero, ya veré si llega a tormenta).

¿Qué haré después con los cuentos que llegue a escribir? No lo sé. Posiblemente los envíe a certámenes (que abundan), o los proponga para una publicación online, o tal vez sólo los deposite en mi archivo como fondo de argumentaciones. Todo dependerá del resultado, de si me gusta, si me convence o si no. Y lo más importante de todo, me divertiré mucho en el proceso.

¡Eso seguro!

7 comentarios:

J.E. Alamo dijo...

Ese es el camino, escribir, escribir, escribir. Ya lo dijo Stepehen King: ¿quieres escribir? Pues escribe.

Laura dijo...

Hola, J.E. Hacía tiempo que no te veía por aquí. Pues sí, claro que se trata de mantenerse escribiendo, sino la mano se herrumbra y las ideas se atrofian. ;)

LEO MARES dijo...

lo dicho :-) A escribir!

Alejandro Laurenza dijo...

Laura,

En mi caso, antes de comenzar mi primera novela, que es la que estoy escribiendo ahora, hice algo similar a lo que contás, pero en un cuadernito (todavía no le había tomado el gusto a escribir directamente en la PC). Fui anotando posibles argumentos, hasta que en un momento me decidí y empecé.

Doy fe de que la técnica funciona, :-).

Saludos,
Alejandro.

Laura dijo...

Hola, Alejandro. Gracias por el aliento y sé bienvenido. Sé que funciona: he tenido una gran cantidad de ideas argumentales que he anotado. Después se verá si resultan tan estupendas como a primera vista me lo parecen ;)
Bienvenido :)

Roswell dijo...

Hola Laura :)
Acabo de entrar a tu blog por primera vez pero me ha llamado la atención tu última entrada porque justo ayer hablaba en el mío del bloqueo del escritor, la hoja en blanco y todo eso.
En cuanto a la lluvia de ideas, yo también suelo tener un cuaderno en el que voy anotando las ideas que voy teniendo que podrían servirme para futuras novelas o para la que estoy escribiendo. Me parece muy útil y necesario porque también me ha pasado a veces que se me ocurren ideas que me parecen estupendas pero no las apunto y al día siguiente ya no recuerdo qué era aquello tan genial que se me ocurrió (no ayuda tener memoria de pez, jajaja).

Como dicen... ¡sigue escribiendo!

Laura dijo...

Hola, Roswell :)
Estoy, en efecto, escribiendo, dándole forma a una idea a la vez, pero dejando los resultados descansen antes de revisarlos, para tomar distancia. Ya veremos si el proceso me da el resultado apetecido. De momento, estoy con relatos. Una novela que estoy trabajando no ha encontrado problemas de página en blanco, pero es un proyecto mucho más complejo.
Gracias por los ánimos. ¡Son bienvenidos! Saludos :)