4 de septiembre de 2009

Perspectiva de editores

Hace unos días, vio la luz la revista digital "Imaginarios", producto del esfuerzo y colaboración de diferentes personalidades y promovido por la Red de Universidades Lectoras y las Asociaciones Fénix de Fantasía Épica. Le eché una mirada y me pareció muy completa y muy interesante, especialmente para aquellos que nos inclinamos por los géneros fantásticos, tanto desde el punto de vista del lector como del escritor, y también para todos los que inclinan por los juegos de rol, los video juegos de temática fantásticas, el cine fantástico, los comics y los animé. Se charla sobre autores, sobre técnicas de juego, sobre novedades televisivas o cinematográficas, sobre novedades editoriales, y muchas otras reflexiones.

A mí, en lo particular, y por razones obvias, el artículo que más atrapó mi atención en el primer intento fue la entrevista que realizaron a varios editores de empresas editoriales que publican de forma regular o especializada obras de fantasía y ciencia ficción. Se incluyó una declaración general del departamento de prensa de La Factoría de Ideas y una entrevista pormenorizada a los editores de Grupo Edebé, Timun Mas y Minotauro, Equipo Sirius, Grupo Ajec y Grupo SM.

Las respuestas en general resultaban algo predecibles (ninguno habría de negar que quisiera publicar autores de habla hispana, por ejemplo), pero siempre es aconsejable no olvidar algunos de los aspectos que mencionaron, que muchas veces olvidamos en nuestras ansias por ver nuestras obras publicadas. También resultó interesante comprobar el número de originales que reciben al mes (algunos reciben unos 5 o 6, mientras otros reciben más de 10, y los más grandes, entre 50 y 60) y ciertos prodecimientos que efectúan para diseñar portadas (las editoriales más pequeñas consultan a los autores, las más grandes confían sólo en su departamento de diseño respectivo).

Entre los aspectos que ellos exigen en las obras presentadas -que deberían ser verdades de perogrullo, pero no suelen ser necesariamente la norma- destaca la corrección formal. Sí, la corrección formal. Pensemos en ortografía, en buena estructuración gramatical, riqueza razonable de vocabulario, buena presentación de los textos. Todos, requisitos obvios pero muchas veces no tenidos en cuenta con propiedad. Es así que los editores terminan por desechar lo que habría resultado ser una buena historia sólo porque el autor no tomó los cuidados necesarios en su redacción y en su presentación formal. Y si alguien dice que no debería tener importancia, pienso que sí la tiene: en el momento en que comienzas a encontrar excesivas faltas en la ortografía, o las estructuras gramaticales están mal formuladas, te sales de la historia, no la aprecias, no la ves. Así de grave es el problema.

Otro aspecto que ellos valoran tiene que ver directamente con el fondo: la historia debe contener elementos envolventes que atrapen al lector, que lo interesen. No es necesario innovar por innovar, declaran estos editores. Lo importante es que la historia sea capaz de atraer al lector y envolverlo, con argumentos originales, o con personajes carismáticos, o con un tratamiento innovador de un tema común, o con un estilo especial. O con todo junto. Y no es poco pedir: de entre los cientos de originales que reciben al año, publicarán sólo un pequeño porcentaje. La competencia es dura y lo es más cuando salen al mercado y luchan por un espacio en las librerías. Ellos saben que sus productos deben poder ganar muchas competencias. (Por cierto, me llamó la atención en el apartado de Timun Mas/Minotauro el dato de que la ciencia ficción suele aportar argumentos más innovadores que la fantasía. A tener en cuenta...)

Algunos prefieren recibir una sinopsis de la obra, junto con una presentación formal, además del original. Se dan una idea cabal de la obra antes de comenzar a leerla formalmente. Incluso es posible que con sólo leer la sinopsis decidan que no responde a sus intereses del momento (no lo dijeron, eso lo deduje yo, pues me pareció obvio). Entonces, pienso, es importante redactar una buena sinopsis, que invite a leer la obra, no a rechazarla a priori, consejo que me doy a mí misma ante las circunstancias.

Me agradó saber que la mayoría acepta originales por envío electrónico. En realidad, imprimir un original y enviarlo una vez puede resultar pesado, pero cuando estás enviando varios originales a diferentes editoriales, se torna caro y cansado. Ahora, con la existencia de los lectores electrónicos, muchos de estos editores se limitan a leer los originales en estos aparatos y listo. Se ahorran espacio (pues tienen menos origianles impresos acumulándose), tiempo (pues no tienen que imprimir) y papel, claro. Sólo Edebé se inclina por el original impreso, según recuerdo. Este dato es especialmente alentador para quienes vivimos fuera de la Península Ibérica o lejos de los principales centros editoriales de América Latina -como México o Argentina, por ejemplo- (A mí me queda lejos todo). Y nos lleva al siguiente tema: su apertura al libro digital. Todos estos editores se declararon listos para el mercado digital. Algunos ya tienen colecciones de libros digitalizados para este formato, otros están en el proceso. Supongo que es un tema al que nosotros los escritores debemos acostumbrarnos y adaptarnos.

Todos aseguraron confiar en su instinto para seleccionar las obras, pero sabemos que cuentan con lectores editoriales que elaboran informes de lectura. Es un hecho que nos regresa al cuidado con que hemos escrito nuestra obra, en fondo y forma, que supongo es el aspecto más reiterado e importante de todos. Sin embargo, no negaron que influyan sus intereses de mercado, sus líneas editoriales específicas y otros aspectos relacionados con el negocio y no con el arte litearario. En este aspecto, sólo juega en nuestra favor nuestra calidad y la suerte. Sí, la suerte: presentarse en el momento oportuno. ¿Cómo saber si es el momento oportuno? No creo que sea posible realmente, en particular porque uno no escribe su obra para un momento del mercado, sino porque así se le ocurrió (es diferente si eres un escritor por encargo, pero no hablamos de eso aquí). Si resulta que mi historia versa sobre un tema que le interesa mucho a la editorial en ese momento, puede que juege a mi favor y predisponga a los lectores y al editor hacia la publicación. Si al contrario, no entro de los cálculos de mercadeo, mi obra tiene que ser espectacular para ser tenida en cuenta.

Y volvemos a lo mismo: originalidad y enganche. Si es el momento oportuno o no, ya se verá, pero en cuanto a nuestro trabajo en particular, sólo nos cabe la excelencia. Y el trabajo duro.

No hay salida. ;)

5 comentarios:

Alassie dijo...

que interesante! es española o latinoamericana?

Me informare, besos!

Laura dijo...

La revista es española, pero puedes descargarla desde cualquier punto geográfico :) (delicias de Internet). Las editoriales a las que hace referencia son españolas también, pero supongo que su realidad será algo similar a las editoriales latinoamericanas, que suelen ser, en muchos casos, brazos comerciales de las españolas. :)

B. Miosi dijo...

Vine hasta aquí desde el blog de Teo Palacios y encontré un lugar muy interesante, has hecho un magnífico resumen de lo que piensan las editoriales, no pude descargar la revista pues es muy pesada, así que me ahorré el trabajo.

Tienes mucha razón: la presentación del manuscrito debe ser impecable, es la única forma de conseguir la atención del editor o de los evaluadores.

Un saludo cordial,
Blanca Miosi

B. Miosi dijo...

Me olvidaba: Voy a enlazar tu página.

¡Gracias!

Laura dijo...

Hola, Blanca. Encantada de tenerte por aquí. Y por supuesto, yo también te enlazo, que no sé por qué todavía no te tenía. :)